bubok.com.mx utiliza cookies propias y de terceros. Si continua navegando, consideramos que acepta nuestra política de cookies. OK
Buscar en Bubok

AEKHEM

Hace mas de diez mil años hombres y Angeles convivieron. Ellos vinieron a mostrar el camino correcto sabiendo que Liknal buscaría la forma de quedarse con sus almas como venganza a los Angeles y al Padre que lo expulsaron del Celeste. 

La única diferencia entre un hombre y un Angel es que el hombre tiene vida eterna a través de su alma o espíritu y un Angel solo tiene vida hasta que esta acaba por otro Angel. En todo lo demás son iguales, sufren de las mismas debilidades y tienen las mismas fortalezas. Y así ocurrió con los primeros que llegaron a los hombres, sus debilidades se interpusieron en su camino y en el camino correcto de los hombres. Y fueron castigados con prisión eterna y los descendientes de ellos con las mujeres que los siguieron y adoraron también fueron castigados con la muerte. Solo unos cuantos se salvaron, hombres y descendientes.

Solo Aekhem, el primer descendiente del amor real entre una mujer y un Angel, conoce la ubicación de la prisión de Tusuer y su ejército, por ser el mismo quien lo llevó hasta ahí junto con su padre, Dregnar ... hasta hoy.

Tusuer ha roto ya seis de los siete sellos de su prisión y ha provocado terremotos y maremotos en la tierra revelando su ubicación exacta y son sus descendientes quienes han estado esperando la señal para liberarlo y cumplir con las profecías en las que el mundo sera poblado nuevamente por Angeles y sus descendientes y estos controlaran a la humanidad.

Aekhem, quien esta convencido de que los hombres terminaran destruyéndose unos a otros se ve forzado por la muerte de su padre a volver a pelear una vez mas por la humanidad pero esta vez no esta solo, como lo ha estado por siglos, una mujer, descendiente indirecta de Angeles de la Luz, se ha unido a el junto con Lacjner y los Yorkars, que son Angeles que han decidido dejar el Celeste por estar en desacuerdo con la forma estricta de no intervención del Celeste con los humanos. 

Los Yorkar decidieron participar de forma directa en el bien de los hombres sabiendo que si el mundo acaba, los Angeles desaparecen.

Alejados de lo que está ocurriendo entre el Cielo, la Tierra y el Abismo, la humanidad, como lo presentía Aekhem, está llegando a su fin.
Mis últimos tweets