Calendario 05 / Mayo / 2015 Cantidad de comentario 2 Comentarios

Esta es la segunda entrega de una serie de entradas en la que desarrollaremos los aspectos mínimos a considerar para diseñar una portada. Parece paradójico que una guía mínima sea tan extensa pero la cubierta de un libro es bastante más compleja de lo que se piensa, por ello es necesario seccionarla por pasos. Si quieres leer la primer parte de esta entrada, puedes encontrarla aquí. Continuemos.

Al realizar la cubierta de tu libro, cuida también los márgenes y apariencia de todos los textos, sobretodo de los de contra portada. Recuerda que aunque estos no se aprecien en las miniaturas, cuando el lector toma el libro de una estantería, lo analizará como una unidad, entonces la contra será casi tan importante como la portada.

Aquí tenemos el ejemplo de una contraportada y una solapa atractivas. El texto está centrado y la imagen, en el caso de la solapa, está integrada con el texto.

ejemplo de contraportada y solapa-diseñar una portada

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Entramos entonces al territorio de las imágenes, un elemento crucial  para diseñar una portada  y que, malamente, es subestimado por los autores. La imagen de portada será parte de tu obra, por lo que es preciso que dediques el tiempo necesario para que tu elección sea de buena calidad gráfica, así que continuaremos con las recomendaciones al respecto.

Busca una imagen que sea de buena calidad y tamaño. Para elegir la resolución adecuada de una imagen es necesario considerar el formato de tu obra; las obras impresas requieren imágenes en alta resolución (300dpi) mientras que las digitales con una resolución media (entre 150 y 75 dpi).Aquí puedes ver cómo varía la apariencia de imagen según su resolución.

Ejemplo de resolución-diseñar una portada

 

 

 

 

 

Para verificar la resolución de una imagen, basta que la guardes, des click derecho y luego selecciones propiedades. Selecciona la pestaña Detalles y ahí podrás ver todos los datos sobre la imagen, incluyendo la resolución.

Infórmate sobre los derechos de autor de la imagen que elegiste. En  algunos casos, las imágenes que provienen de internet poseen copyright. Es importante que corrobores si existe la posibilidad de que te cedan el uso de una imagen o si se trata de una imagen de libre uso. En cualquier caso, recuerda añadir el nombre del autor en la página de créditos de tu libro.

Para diseñar una portada no utilices fotos de amaneceres, puestas de sol, el océano, nubes esponjosas, dibujos de tus niños u otros lugares comunes, a menos de que se trate de algo significativo para el conjunto de la obra, pues de otra manera restan credibilidad y originalidad.

Portada montada en el libro

 

Este es una especie de contra ejemplo; es verdad que usa dibujos infantiles como imagen pero se encuentran en una composición que no resta profesionalidad al libro.

 

 

 

 

 

 

 

Por último, procura no insertar imágenes encajas. Jane Friedman llama a esto el “diseño camiseta”, además de ser poco atractivas por transmitir poca profesionalidad,  suelen perderse por completo en las miniaturas.

portada como camiseta-diseñar una portada


2 Comentarios para “Guía para diseñar una portada (II)”
  1. Guía para diseñar una portada (I)

    […] quieres saber más sobre  cómo diseñar una portada, puedes leer la segunda parte de esta […]

  2. Imágenes libres para tu libro: dónde conseguirlas

    […] que también tenemos una guía para realizar la cubierta de tu libro  en la que te puedes ayudar y también puedes consultar aquí cómo cargar tu portada en nuestra […]

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